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elegir un préstamo hipotecario
Escuela de Hipotecas

¿Qué debes tener en cuenta para elegir un préstamo hipotecario?

Un préstamo hipotecario es una cantidad de dinero concedida, generalmente por una entidad financiera, a una persona física o jurídica que, a diferencia de otros préstamos, tiene una especificidad: además de la garantía personal del prestatario, se constituye una garantía sobre un bien inmueble (normalmente una vivienda, aunque puede ser también un local comercial o una fábrica), esta es la denominada garantía hipotecaria.

El préstamo hipotecario o hipoteca, como comúnmente se conoce, supone, normalmente, una de las operaciones financieras más importantes que una persona firmará a lo largo de su vida, tanto por la cantidad solicitada como por el plazo de devolución del mismo (se suele prolongar a lo largo de 20 ó 30 años).

Antes de elegir un préstamo hipotecario deberemos tener en cuenta algunos temas importantes:

Importe prestado y plazo de amortización

Son dos de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta al solicitar una hipoteca. En la actualidad, el importe que nos concederá la entidad bancaria representará como máximo, salvo excepciones, el 80% del valor de tasación o compra-venta de la vivienda hipotecada. Por eso, es aconsejable contar con ahorros para aportar el porcentaje restante, y entre un 10% o 15% más para hacer frente a los impuestos y gastos relacionados con la compra de la vivienda y la formalización del préstamo.

En este punto también debemos tener en cuenta que la entidad financiera analizará nuestra capacidad para devolver el importe prestado. La entidad realizará un estudio de nuestros ingresos y gastos y tomará como referencia el hecho de que las cuotas de la hipoteca no superen el 35 ó 40% de nuestros ingresos.

Tipos de hipoteca

Deberemos escoger qué tipo de hipoteca o tipo de interés nos resultará más beneficioso o adaptable a nuestro ritmo de vida. Existen tres tipos:

  • De interés fijo: es aquel que mantiene el tipo de interés estable durante toda la hipoteca.
  • De interés variable: va fluctuando a lo largo de la vida de la hipoteca según varía el mercado. Se calcula en base a la fórmula: diferencial + índice de referencia. El diferencial se pacta entre el cliente y la entidad (será fijo durante toda la hipoteca) y el índice de referencia se toma de los tipos de interés de referencia oficiales establecidos por el Banco de España, de los cuales el Euribor es el más utilizado en la actualidad.
  • Mixta: combina las dos fórmulas anteriores. Durante un período de tiempo, normalmente al principio de la vida de la hipoteca, se marca un interés fijo y estable. Suele ser más de un año y actualmente el mercado oferta hipotecas de hasta quince años y, tras este periodo, el tipo de interés será variable y las cuotas fluctuarán en base al valor del índice de referencia en ese momento.

Plazo y cuota

Son dos conceptos que van ligados. Son inversamente proporcionales: a más plazo menos cuota mensual, y viceversa. Normalmente, los importes de los préstamos hipotecarios suelen ser altos, puesto que la mayoría de ellos se conceden para la adquisición de una vivienda. Como consecuencia de ello los plazos de amortización del préstamo suelen superar los 10 años y pueden llegar hasta los 30 años. Es cierto que cuanto más corto sea el plazo, menos intereses tendremos que asumir, pero también más alta será cada cuota. Por eso, es muy importante saber encontrar el equilibrio entre estos dos aspectos antes de elegir un préstamo hipotecario.

Fíjate en las comisiones antes de elegir un préstamo hipotecario

Las entidades bancarias pueden aplicar comisiones para remunerar diferentes trámites que se producen alrededor del préstamo hipotecario. Algunas de ellas son:

Comisión de apertura:

Corresponde a los gastos derivados de la constitución de la hipoteca y la puesta a disposición del dinero prestado. Habitualmente se calcula aplicando un porcentaje al préstamo concedido.

Comisión de amortización anticipada, parcial o total

En muchas ocasiones, las entidades financieras establecen una cantidad que el cliente deberá pagar si desea avanzar parte o el total del capital pendiente de la hipoteca.

Otros gastos y obligaciones

Durante la tramitación de nuestra hipoteca, también debemos tener en cuenta otros aspectos como los gastos derivados de su formalización (Notaría, Registro de la Propiedad) o los impuestos derivados de la compra que tendremos que asumir (IVA (si es obra nueva), Impuesto de transmisiones patrimoniales, Actos jurídicos documentados…).

Además, no debemos olvidarnos de otros productos como los seguros (hogar, vida, protección de pagos) que pueden formalizarse junto con el préstamo.

Las publicaciones contenidas en el Blog de Hipotecas.com tratan temas de actualidad que pretenden ser de utilidad para nuestros lectores. No obstante, es posible que algunos de los post menos recientes contengan información no actualizada, por ello es necesario que compruebes siempre la fecha de publicación del post.